sábado, 9 de enero de 2021

Grandes Esperanzas, de Charles Dickens.

 


Año de publicación: 1860-1861

País: Inglaterra

Una novela semi autobiográfica, considerada de aprendizaje o formación debido a que sigue las andanzas de Philip Pirrip, mejor conocido como Pip, un huérfano "criado a mano" (término que se refiere a los niños que a falta de una madre eran alimentados por una nodriza o con biberón, aunque el autor juega un poco con la expresión para también insinuar que Pip fue criado con dureza) por su hermana en un pueblo relativamente cercano a Londres durante la época victoriana. 

Al visitar la tumba de sus padres, Pip tiene un encuentro con un misterioso hombre que lo marcará a lo largo de su vida. A lo largo de la historia nos encontramos con personajes egoístas que hacen lo necesario para sobrevivir en las difíciles condiciones de aquellos años, pero también a personajes entrañables como Biddy y Joe que nos dan importantes lecciones de vida y nos demuestran que la posición social no tiene relación con la calidad humana. 

La vida de Pip da un sorpresivo vuelco y debe enfrentar las nuevas circunstancias mientras mantiene un debate interno entre hacer lo correcto o luchar por sus ambiciones (sus grandes expectativas), aunque por momentos se cuestiona si en realidad son sus deseos o solo una necesidad para tener oportunidad de conquistar a la esquiva Estella. 

Grandes Esperanzas nos permite conocer varios aspectos de la vida inglesa de los años 1800. También por momentos, el autor da indicios de algunos hechos sobrenaturales que tienen gran impacto en la historia. El final no es del todo feliz, pero sí esperanzador. Cabe mencionar que la mayoría de las editoriales publican el final censurado, editorial Alba incluye también el final original con la explicación de porqué Dicken realizó el cambio.

Las frases que me gustaron:

  • La limpieza nos acerca a Dios, y por eso algunas personas hacen de ella su religión.
  • En el pequeño mundo en que viven los niños, no hay nada que se perciba y se sufra con tanta intensidad como la injusticia.
  • Si no consigues ser extraordinario yendo por el camino recto, nunca lo conseguirás por el torcido.
  • Nunca deberíamos avergonzarnos de nuestras lágrimas, pues son lluvia que cae sobre el polvo cegador de la tierra que recubre nuestros endurecidos corazones.
  • A lo largo de la vida cometemos nuestras peores debilidades y mezquindades en nombre de la gente a la que más despreciamos.
  • No hay estafador en el mundo que se pueda comparar a quien se engaña a sí mismo.
  • Llorar por dentro es la forma de llanto más dolorosa.
  • El verdadero amor es devoción ciega, humillación incondicional, sumisión absoluta, confiar y creer en contra de ti mismo y de todo el mundo, entregar tu corazón y tu alma para que te los destrocen.
  • No hay que fiarse de las apariencias, sino de las evidencias.




No hay comentarios:

Publicar un comentario