jueves, 21 de enero de 2021

Nosotros, de Yevgueni Zamiatin.

 


Año de publicación: 1924.

Una historia muy similar a 1984 de George Orwell, pero ubicada en una ciudad no especificada en el bloque soviético. Si en 1984 gobierna el Partido Único, aquí lo hace el Estado Único, no hay Policía del Pensamiento pero sí Protectores o Guardianes, y en lugar del Gran Hermano, quien rige es el Bienhechor. En Nosotros no existen las telepantallas, pero no son necesarias debido a que todos los apartamentos tienen paredes transparentes, en las cuales solo pueden colocar cortinas cuando van a tener relaciones sexuales, las cuales están controladas por Estado al igual que todas las actividades.

Los ciudadanos no tienen nombres, solo una identificación conformada por una letra y números, las cuales se asignan de acuerdo a sus funciones. La principal fuente de alimento es el nafta, una sustancia artificial que soluciona el problema del hambre. 

La ciudad está rodeada por un muro que la aísla de todo el exterior salvaje que les rodea. El protagonista, D-503 vive conforme y satisfecho, sabiendo que forma parte de algo superior. Al igual que Winston Smith, de 1984, inicia un diario para plasmar sus ideas y sentimientos, pero a diferencia de Smith, tiene muy claro que sus escritos van destinados a seres menos evolucionados (los lectores del libro). Si Winston sufre cambios en su personalidad cuando conoce a Julia, Montag cuando conoce a Clarisse, lo mismo sucede con D-503 cuando conoce a la joven rebelde I-330, de quien se enamora y por quién arriesga lo que el considera su perfecta y obediente vida.

Una novela con final similar a 1984 que nos confirma que tanto Orwell como Huxley (en alguna medida Bradbury), tuvieron gran influencia de Nosotros en sus obras distópicas.

Leí la traducción de Juan Benusiglio y debo mencionar que no es tan sencilla de leer, algo que bien podría deberse a la manera en la que está escrito el texto original (está obra estuvo obviamente censurada en la extinta Unión Soviética y fue publicada primero en inglés, por lo que las traducciones al español han sido complicadas). Posteriormente hice una relectura, pero de Hermida Editores, con la traducción de Ariel González y la experiencia es totalmente diferente y mucho más satisfactoria, por lo que la recomiendo ampliamente.

Lamentablemente este libro no ha tenido la fama ni el reconocimiento de 1984 y Un mundo feliz, pero originalmente esta era la trilogía distópica por excelencia.

Las frases que me gustaron:

Si la libertad del hombre es cero, entonces no comete delito.

  • A aquellos dos en el Paraíso se les había puesto ante una alternativa: o dicha sin libertad o libertad sin dicha.
  • ¿No resulta extraño que los rayos en el ocaso tengan los mismos ángulos que los del sol naciente y, sin embargo, ambos resulten absolutamente distintos?
  • La forma más difícil y sublime del amor es la dureza.
  • El hombre es como una novela: mientras no se haya leído la última página, no se conoce su final. Si no fuese así, no merecería la pena leerla.
  • Los niños son los únicos filósofos valientes.
  • La sonrisa es el estado normal de una persona normal.




No hay comentarios:

Publicar un comentario